viernes, 2 de diciembre de 2011


 HISTÓRICAMENTE, hablar del ferrocarril en Quilpué es hablar de su progreso, de su desarrollo, de su evolución hasta llegar a ser lo que es actualmente, una ciudad que sobrepasa los ciento cincuenta mil habitantes y que es, además, la capital de la provincia de Marga-Marga.
Quilpué, sin embargo, no nació como se la conoce en la actualidad ni tampoco tiene acta de fundación (a pesar de un documento redactado ya bien corrido el siglo XXI y que no tiene ninguna validez para efectos prácticos), ni plano de calles, ni nada por el estilo.

A principios del siglo XIX, Quilpué era un lugarejo sin importancia, unos cuantos rancheríos a orillas de estero y otros a lo largo del camino que venía desde Limache en dirección a Paso Hondo, otro rancherío de similares características. Por más que el mito local, abonado por el deseo más que por los hechos, haya hecho a Rodrigo de Araya el primer propietario de las tierras de la Hacienda de Quilpué y, para algunos, incluso el constructor de lo que ahora es la Casa Consistorial, los hechos son muy diferentes y distintos.

Y, continuando, Queupoa o Quilpué, no era más que Chircana o que Paso Hondo.

El ferrocarril, y la decisión de establecer en Quilpué una estación principal, aprovechando en parte el sistema de caminos existente en ese momento, donde acudirían los productos de todo el valle y de más allá incluso, y desde cuyas bodegas se distribuirían las mercaderías igualmente hacia todos los puntos de abastecimiento, fueron el puntapié inicial que redundó finalmente en que Quilpué no solamente se transformara en el principal caserío del valle, en desmedro incluso de la vieja aldea de San José de Marga-Marga, el primero y más antiguo asentamiento español en todo el valle, sino que llegara a ser una aldea que se mereciera un punto en el mapa.

En torno al ferrocarril y a lo largo de los torcidos caminos que después se transformaron en calles tortuosas o sin solución de continuidad, nacidas al azar, al por si acaso a veces, el comercio comenzó a abrir sus puertas, a ofrecer mercaderías a la gente que estaba de paso y a los habitantes de la aldea.

En este blog, pretendo hablar de lo que ha sido el ferrocarril en Quilpué, de lo tanto que influyeron los rieles en su desarrollo y progreso.

Espero los comentarios, opiniones y críticas de quienes visiten este blog y, sobre todo, sus sugerencias y aportes en cuanto a información pertinente a este blog y a su contenido.

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